La final de la Copa MX 2019 se llevó a cabo el 4 de diciembre y enfrentó a Club Tijuana contra el Club Monterrey en el Estadio BBVA. Para los Xolos, este encuentro no solo representaba una oportunidad de ganar un título, sino también una oportunidad de reafirmar su lugar en la élite del fútbol mexicano. Desde su ascenso a la Primera División en 2011, el club había experimentado altibajos, y esta final era la ocasión perfecta para demostrar su capacidad competitiva en un escenario de alto nivel.

El partido comenzó con una atmósfera electrizante, y cada aficionado Xoloitzcuintle en las gradas estaba lleno de esperanza. Monterrey, uno de los equipos más fuertes de la liga, era el favorito, pero los Xolos tenían su propia historia que contar. A lo largo del primer tiempo, ambos equipos lucharon por el control del balón, pero fue el segundo tiempo el que trajo el momento que los aficionados tanto esperaban.

En el minuto 88, la tensión se palpó en el aire. Un tiro libre ejecutado magistralmente por un joven talento de los Xolos cambió el rumbo del partido. El balón voló sobre la barrera, y con un toque de magia, se coló en la red, desatando la locura entre los aficionados. Ese gol no solo fue el empate que forzó tiempos extra, sino que simbolizaba la determinación y el espíritu de lucha del equipo.

Aunque el partido finalmente no terminó como los Xolos esperaban, y Monterrey se llevó el trofeo, el gol de esperanza resonó en los corazones de los aficionados. Este momento se convirtió en un hito en la historia del club, recordando a todos que, a pesar de las adversidades, los Xolos siempre están dispuestos a luchar hasta el final. En el año siguiente, el equipo se enfocó aún más en fortalecer su plantilla y su estrategia, inspirándose en la experiencia adquirida en esa final.

La final de la Copa MX 2019 se convirtió en un recordatorio de que el fútbol es más que solo ganar; es sobre la pasión, la comunidad y el amor por el juego. Para los Xolos, esa noche fue un capítulo inolvidable en su historia, y cada aficionado que estuvo presente en el Estadio BBVA se llevó consigo la promesa de un futuro brillante y lleno de posibilidades.